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22 nov. 2010

¿Resolución = rescisión?

Por Laura Betancort Carrasco

Laura Betancort estudia cuarto de traducción e interpretación en la Universidad Pontificia Comillas. Su combinación lingüística es inglés, francés y japonés. Entre sus campos de interés se encuentran las culturas orientales, las relaciones internacionales, la mitología, el jazz, la fotografía y el periodismo.

Aunque sea posible inferir, tras una lectura del Código civil español, el Código civil francés o diferentes diccionarios jurídicos, entre otras fuentes, las diferencias que separan semánticamente la rescisión de la resolución o la résilitation de la résolution y la rescision, se pueden encontrar innumerables ejemplos en los que estos términos se confunden.

Para aclarar, por tanto, los límites que separan dichos conceptos, hemos decidido exponer sucintamente sus rasgos distintivos de manera comparativa, basándonos en los diccionarios especializados de Gérard Cornu y Luis Ribo Durán, así como en los dos códigos civiles, entre otras fuentes.

Resolución

La resolución, en castellano, definida por Ribo, hace referencia al «supuesto de ineficacia de un contrato completamente válido y eficaz cuyos efectos pueden desaparecer porque así lo disponga la ley y uno de los contratantes lo solicite o porque ambas partes acuerden deshacer el contrato». Es decir, en este supuesto el contrato se ha celebrado válidamente, y no existe ningún vicio originario. Por tanto, la resolución tiene lugar por un hecho posterior al momento de su celebración. Asimismo, la resolución puede iniciarse por voluntad de una de las partes o de ambas.

Existen dos tipos de resolución: por un lado, la resolución que tiene lugar porque una o ambas partes del contrato deciden no renovarlo, en el caso de un contrato de tracto sucesivo, y, por otro, la resolución que tiene lugar porque no se han cumplido las condiciones u obligaciones pactadas. En francés existe la distinción entre estos dos supuestos. Una resolución convencional (por desistimiento) se denomina résiliation, mientras que una resolución que tiene lugar por incumplimiento del contrato se denomina résolution. Los traductores, por tanto, deben estar alerta al encontrarse ante estos dos términos.

Rescisión

La rescisión (rescision, en francés) solo puede ser pronunciada por un juez, a diferencia de la resolución. Además, la rescisión tiene un carácter retroactivo obligatorio y es posible pronunciarla gracias a un vicio que existía en el momento de la celebración del contrato.

Uso erróneo en castellano

Vemos que cada término designa conceptos cercanos semánticamente, por lo que el hecho de que las diferencias entre ellos sean meramente de matiz origina muchos equívocos. A continuación ilustraremos el uso erróneo de estos conceptos con dos ejemplos en los que se confunden el término rescindir y el término resolver:

«El Villarreal CF ha anunciado que ha llegado a un acuerdo para rescindir el contrato con el entrenador Ernesto Valverde tras la derrota cosechada en El Madrigal frente a Osasuna». (ABC, 31 de enero del 2010.) (Fragmento extraído del: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-31-01-2010/abc/Deportes/el-villarreal-anuncia-que-rescinde-el-contrato-de-ernesto-valverde_ 1133446565383.html.)

«Los autónomos quieren añadir una nueva causa al despido objetivo, el que permite rescindir un contrato con una indemnización de 20 días por año trabajado. La causa es la morosidad, según ha demandado Lorenzo Amor, el presidente de la ATA, la asociación mayoritaria de autónomos. La demora en el pago de facturas es uno de los principales enemigos con el que están topando los trabajadores autónomos durante esta crisis, por lo que ATA también ha demandado que se conceda el aplazamiento de los pagos a la Seguridad Social». (El País, 8 de marzo del 2010.) (Fragmento extraído de: http://www.elpais.com/articulo/economia/autonomos/piden/morosidad/sea/causa/despido/justificado/elpepueco/20100308elpepueco_ 10/-Tes.)

En ambos ejemplos se ha empleado erróneamente el vocablo rescindir. En los dos casos se afirma que es una de las partes la que decide «rescindir» el contrato, cuando, como hemos expuesto anteriormente, la rescisión solo puede decidirla un juez. Asimismo, las razones que se alegan para «rescindir» el contrato hacen referencia a hechos posteriores al momento en el que se celebró, y no a un vicio originario, por lo que nos encontramos ante un caso claro de resolución, y no de rescisión.

No obstante, el uso del vocablo rescindir como sinónimo de ‘resolver’ es ahora tan recurrente en la prensa y en el mundo de la abogacía que probablemente terminará por normalizarse.

Se podrían citar muchos más ejemplos y hablar largo y tendido de este asunto. Aun así, esperamos haber rescindido, perdón, resuelto cualquier duda sobre el uso ortodoxo de estos términos con este humilde artículo.

Fuente: La Linterna del Traductor. La revista multilingüe de Asetrad.

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